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El origen de la danza (fragmentos)

La danza y su origen


En la evocación y en el aliento, en el asidero ignoto de los ojos primeros que miraron el amanecer. Hasta allá en donde las fuentes históricas no alcanzan a documentar. “aquellas animas” a las que en la palabra los danzantes les refieren, “aquellas que nos legaron estas tradiciones”, esas que ya no alcanzan el nombre, que se pierden en el recuerdo y el paso del tiempo. El tiempo que aun al jade quiebra, y aunque sigue recordándonos lo perecederos que somos, no dispersa del todo en la memoria el aroma de lo que hace que el canto y la flor en el instante que florecen y abren la corola, se mantiene vigente el legado y el aliento vital de la oración del mito original.

¿De dónde viene la Danza? ¿Cuál es su origen?…


EL ORIGEN DE LA DANZA LA TOMA DE CONCIENCIA
José Antonio Cruz

Aquel domingo mentado me dirijo a él, un danzante, hombre menudo de unos 50 años, de quién Agustín ya me había hablado, después del saludo protocolario le suelto la pregunta ¿Jefe, cuando inicia la danza? no recuerdo si le pregunté que si en Sangremal o hice al alguna referencia, provocativa, ante el regionalismo que suelen tener los grupos y su versión tradicional, en este caso del valle de Toluca. El caso que se pone serio, después se sonríe y me dice que “fue antes, mucho antes … antes ¡miles y miles de años atrás!”.

Por un momento pensaba que estaba bromeando

     La danza apareció “cuando el hombre dejó de ser animal instintivo y pasó a ser animal racional”….

CONIN “El que hace ruido”

J. Alberto Coranguez Patiño

(Fragmento de la obra del mismo nombre)

           Es la primera semana de julio de 1531, en la planicie de Andamexey muy de mañana Conin y sus capitanes incluyendo a Hernán Pérez de Córdoba está a la espera de las señales de los chichimecas que anuncie la llegada de los intrépidos jefes de lo que se empieza a conocer como “la Gran Chichimeca”. Estos no se hacen esperar en el cerro más cercano en donde no hay vigías, se aparecen un grupo de guerreros chichimecas haciéndose notar con sus armas en la mano y con movimientos lentos depositan sus armas en el piso como señal de paz.

Es la señal de que se acercan los grandes jefes chichimecas Guamares, quienes se acercan parsimoniosamente, los jefes principales vienen por delante y a poca distancia dos decenas de Capitanes, todos han honrado su palabra y vienen desarmados, los anfitriones también están desarmados, son hombres valientes naturalmente unos y otros no vienen solos, sus contingentes a prudente no se dejan ver, pero están a la expectativa y en posición de entrar en combate si reciben la orden….

Santiago Apóstol y los rituales agrícolas.                                                                                                 
Origen y emblema de identidad en la Danza Conchera

                                                  María Cristina Córdova Ugalde3

Que es aquello que  yo miro
Que en cielo está
Es nuestro Señor Santiago
Del Cerro de Sangremal.

Y en Querétaro
y en México están
todas la conquistas
Del Cerro de Sangremal
(Fragmento de alabanza tradicional
)

Dentro de los muchos legados de la tradición mesoamericana se encuentran los rituales agrícolas; los cuales histórica y geográficamente se han ido definiendo y particularizando en cada región; para la zona centro y sur de la República donde surgieron culturas como las nahuas, otomíes, pames, matlatzincas tlahuicas, mazahuas (por mencionar algunas), dichas manifestaciones han ido conformado el eje de la unidad doméstica y colectiva.                                             

No todos los pueblos comparten las mismas

creencias ni identidad, sin embargo, todos disponen de una estructura ideológica y de valores que los ayudan a entender e interpretar el mundo; de tal manera que la figura del Santiago Apóstol ha sido receptáculo de varias identidades que dependiendo del contexto en el que determinada sociedad o grupo lo acogió como su emblema, ha justificado acciones, fundaciones y tradiciones. Esto a partir de la asimilación, reelaboración y refuncionalización tanto de símbolos como de ideas.

Para el caso de la fundación de Querétaro la figura de dicho santo conllevó a la reelaboración de tradiciones que se manifestaron en el ámbito dancístico; donde se encuentra la manera en que dicha figura se convirtió en un símbolo específico de la tradición Conchera – imagen que se ha tomado como el “Santo de los danzantes”-. Y aunque se ha sostenido que el origen (tanto mítico como histórico) de esta danza es Querétaro, Guanajuato también juega un papel importante en su conformación histórica, hipótesis que se sustenta a partir de la tradición oral manifiesta en las alabanzas interpretadas por los danzantes y en sus propios testimonios, así como en el análisis de fuentes históricas e iconográficas coloniales….

En el nombre de la cruz.

Temoatzin Tew, Fabián Frías. Profesor asociado UMK.

           Llegaba en su vochito1 blanco a todas partes. Antes de apagarlo, “ruuuuuuuuuuuuum, ruuuuuuuuum, ruuuuuuuuuuuuuuuum…”, fuerte, recio, escandaloso, incomodando. “No es necesario hacer eso, la máquina funciona bien”, decía mi maestro cuando lo escuchábamos y cada que él estaba por recibirlo en su casa. Mi maestro fue excelente mecánico, así que sabía lo que decía. Yo estaba muy chico, pero alcancé a darme cuenta: no es que fuera innecesario que tata Manuel hiciera eso, más bien, eso era la expresión de su propio carácter. Era él mismo entre revoluciones y potencia, estruendo, bujías, firmeza, anuncio y cierre. Ese era uno de sus gritos de guerra.

“Así llega y así se va, deja te lo presento”, dijo mi maestro. “¿Eres el mozo, el mocito de Fernando?”, sí mi General, quedo también a sus órdenes.

Mi maestro y él fueron grandes amigos, cercanos, confidentes y claro, compinches. Lloró mucho el día de la muerte de su hermano y yo quedé conmovido ese día y de esa partida ya que pocas veces en mi vida había visto lágrimas sinceras y profundas en un hombre. Así fue mi tata Fernando, le conocí las más hermosas sonrisas y también las lágrimas más honestas y sin dique. Papá lloraba como, creo ahora, se debe llorar.

Esta historia no es sobre tata Fernando, es sobre su amigo pero todo queda en un entramado singular. Aquí comienza, acelerando el motor de su auto para apagarlo y frente a mis ojos que, fortuna y destino, pudieron aprender un poco de él. Es el Capitán General Manuel Rodríguez Campos.

El Capitán General Manuel Rodríguez Campos es indígena de Sangremal, Querétaro. Ésta tampoco es la historia, pero el punto enfocará el total, ahora difuso. Él es heredero de múltiples objetos, pero los objetos, si bien no son la referencia única, bien que son la dicha y desdicha de quienes les quieren retener en prestigio o como validación de presencia inalterada. Y aun así, ésta aún no es la historia pero esto es clave de lo que ocurrirá después.

Tata Manuel hizo de su forma de vida un atrevimiento sin tregua o negociación y de esto, no hay quien juzgue ya objetivamente, quizá sólo quien hable de oídas, pero lo importante no es qué se dice ahora, sino qué realmente hizo nuestro General. De él escuché por primera vez, y para dar un ejemplo, el concepto de soberanía espiritual. “Nuestra liturgia Chichimeca, indiana.”…

Danza prehispánica.
(Fragmento  y adelanto)

Isidro Jiménez Ramírez

Danzo que danzo siempre danzaré

“La forma de establecer el vínculo con los dioses y espíritus era por medio de la danza y el canto en torno a una fogata.”

La invocación de los antepasados desde la velada hasta el cierre después de la danza, va entreverada al recuerdo de aquellos que han dejado las enseñanzas por generaciones sucesivas, que se amparan en ellas para su continuación y preservar la raíz de una identidad que se reinventa al paso de los siglos, desde las sociedades de tiempos antiguos hasta la actuales.

“todos los casos, la escenificación del mitote se llevaba a cabo en torno a una gran fogata pues el ‘fuego … siempre se enciende en el baile’ comenta Pérez de Ribas de ahí la necesidad de contar con abundante leña. La fogata se mantenía prendida hasta que terminaba el mitote. 47

   El comportamiento del culto a los ancestros es una devoción que trasciende por la historia, 48 existe sustrato de ello en términos que son comunes a las lenguas de las culturas que nos anteceden; náhuatl: teyolia / tonalli / ihiyotl; hñahñu: mbui / nzakim / ndähi; maya: o’hlis, / k´ínn / ikk, (corazón / calor /aliento-alma).49 Entidades anímicas en cuanto a la esencia de lo que somos en vida, lo que se manifiesta en lo que comprendemos de la vida y que se transforma ante el misterio de la muerte. Una noción y conocimiento que se transmite, al invocarles de esa forma se reivindica su origen y el nuestro.

“Lo anterior sugiere fuertemente que la creencia en estas tres entidades anímicas era un fenómeno panmesoamericano ya que se encuentra desde el norte hasta el sureste de esta región cultural y las referencias a ellas abarcan más de un milenio”50

    Los puntos de contacto y diferencia que se establecen entre las cosmovisiones de los nativos y la de los recién llegados, tiene vínculos de correspondencia a su vez que desentendimientos y rasgos totalmente distintos, lo que se adapta o adopta responde a lo que de mejor forma se traslapa en una concepción ya existente, la cual es de mucha raigambre y por tanto más común a todos las naciones en ese amplio mosaico pluricultural, con su diversidad de regiones así como forjado al paso de muchos siglos precedentes.51

“[…] El oficio divino o rezo diario de los sacerdotes es descrito como in tlatlatluhtiliztli, initlatlahutiloca in Dios” […] El Cielo empíreo es llamado ilhuicatl itic (interior del cielo), descrito a veces como “la casa de Dios”. El santisimo Sacramento es in teutlaqualli, “alimento divino” […]

Algunos términos se habían adaptado firmemente como mexicanos, a juzgar por su adaptación a las reglas gramaticales de la lengua náhuatl. Tal es el caso de “ánima”: tanima, animantzin, itlacoanimatzin, imanimashuan; […]” 52

    Las ánimas se les considera en la flor, en la ‘cuenta’, en las cruces, en los ‘parandes’ hasta el punto de trascender como esenciales para conservar y transmitir la danza, además de hacerse manifiestas y tener lugar durante la misma.

    Desde los mismos pasos de la danza (recordemos que el ‘permiso’ o ‘firma’ también se le conoce como ‘la persignada’53) a la forma elemental del tendido de flores y la armazón de madera en que se levanta, la cruz está siempre presente, incluso remata la parte superior de los ‘suchiles’ o parandes, recubiertos de cucharillas y ofrendas, en memoria de los antepasados. En los movimientos de la danza, junto con giros, pasos serpentinos, desplazamientos, cuentas elementales de simetría y geometría, la cruz es figura imprescindible y fundamental en varias ejecuciones….

El sentido de la conquista entre las hermandades de danzantes de la Santa Cuenta

A. Rafael Flores Hernández

Malinche abanderada

de todo corazón

y los indios jareros

delante la Santa Cruz

Como podemos apreciar en la estrofa citada, fragmento de uno de los cantos que se entonan para comenzar el rito de la danza entre las mesas concheras, la rememoración de algunos personajes y pasajes de la conquista son recurrentes en la narrativa de las danzas rituales de nuestros días. No es extraño que muchas de las narraciones presenten versiones alternas a las perspectivas institucionalizadas sobre los procesos históricos (por ejemplo, la enseñada en la escuela o la escrita por historiadores profesionales).

En el caso de varias de las denominadas Danza de la Conquista, como la danza de matachines en el norte de México o la danza de concheros en el Bajío y centro del país, la Malinche es reconocida como la gran conquistadora y fundadora del nuevo régimen, relegando el papel de Cortés y los españoles como artífices de la Conquista, hasta incluso llegarlos a desaparecer de las narrativas.

En el caso de las agrupaciones concheras, parte importante de su ideología se sustenta en el concepto de conquista. La visión sobre ésta se expresa en los cantos y largos discursos que acostumbran dar y escuchar en cada una de sus fiestas. De acuerdo con su propia versión, otomíes evangelizados, procedentes de Tlaxcala, marcharon hacia el territorio de frontera con los chichimecas en el siglo XVI, en donde actualmente se sitúa la ciudad de Querétaro, para llevar el cristianismo. La Malinche iba a la cabeza de aquel contingente, acompañando al capitán conquistador otomí y numerosos soldados. Ambos grupos, los otomíes y chichimecas se enfrentaron en una batalla que regó con sangre el cerro sagrado, montaña de origen, hoy conocido como Sangremal. Esta lucha concluyó ante la aparición portentosa de una cruz milagrosa, hierofanía con la cual se erigió el nuevo pueblo colonial….

El origen de los calpultin de la Danza Azteca-Mexica

Michelle Leisky

La Danza Azteca-Mexica se ha arraigado en las ciudades mexicanas y hoy en día es difícil imaginar festejos de eventos importantes en la historia azteca-mexica sin su presencia. Sin embargo, el rostro de la Danza Azteca-Mexica y los grupos de danza llamados calpultin empezaron a crearse hasta a partir de los años ochenta del siglo pasado. Aunque muchos danzantes Mexicas de hoy creen que la forma del ritual actual refleja sobre todo su legado prehispánico, surgió de la Danza Conchera aztequizada donde los elementos católicos fueron reemplazados o removidos.

Desde los años cuarenta del siglo pasado algunos danzantes concheros sentían la necesidad de cambiar las formas antiguas y “aztequizar” las danzas y la tradición. De allí la Danza empezó a tomar el rostro que conocemos hoy en día: se introdujeron elementos prehispánicos como los instrumentos –el huehuetl, atecocolli, teponaztli–, el atuendo azteca e incluso se optó por usar el náhuatl durante las ceremonias. Sin embargo, a pesar de esas reformas, la Danza Conchera seguía siendo un ritual sincrético muy ligado a la fe católica de la cual los primeros grupos de la Danza Azteca-Mexica se querían liberar.

Como los primeros danzantes Mexicas rechazaron la forma sincrética de la Danza Conchera, empezaron a crear calpultin modernos basados en la filosofía del Movimiento Confederado Restaurador de la Cultura de Anahuac (MCRCA) y la Danza Conchera. El término calpulli ya se usaba antes, no obstante, designaba centros de estudio y de enseñanza para los simpatizantes de la Mexicanidad, pero con el paso de tiempo su uso se extendió a los grupos de danza de la Mexicanidad o sea a la nueva vertiente de la Danza Azteca-Mexica. En el desarrollo de los calpultin jugaron un papel fundamental los primeros grupos de la Danza Azteca-Mexica formados en los años ochenta que pusieron bases para las futuras prácticas rituales de los Mexicas.

Entre los grupos pioneros de la Danza Azteca-Mexica destaca el grupo Tloque Nahuaque, de los finales de los setenta y principios de los ochenta, encabezado por el jefe Cuauhtemoc Mosqueda, fundador también del grupo posterior Huehuecoyotl. Cuauhtémoc Mosqueda, originario de la Ciudad de México, fue uno de los primeros danzantes aztecas-mexicas en Zócalo en los finales de los setenta (CM. Entrevista telefónica. 2 de abril 2021; JACR. Entrevista telefónica. 17 de abril 2021; JG. Entrevista telefónica. 12 de abril 2021)..

EL ORIGEN DE LA DANZA

Brenda Lili Sánchez “Xochiocelotl

                                                0

Antes de la luz, fue la obscuridad. El vasto universo estaba lleno de confines sombríos y lastimeros, de una belleza incomparable a pesar de la ausencia de color y brillo. La obscuridad era el portento y el sostén. El mando, el camino, el destino.

Antes de la obscuridad fue la Nada. Mas la Nada, poseía partículas de vida, moviéndose de un lugar a otro, envueltas en un gran cuerpo volátil y etéreo, sin forma, expandiéndose de manera vertiginosa hasta llegar a todos los planos de lo que después llamaríamos universo.

La obscuridad por sí sola no podía vivir por mucho tiempo. Su densidad era apabullante, pesada, fuera de control y dispuesta a seguir creciendo.

Fue entonces cuando empezó a moverse con gracilidad, intentando equilibrar esas sombras, la masa espesa, para llevarla a su momentánea morada.

Cuando la obscuridad movía su densidad, una chispa se iba encendiendo hasta hacer surgir la gran luz.

De la danza de la obscuridad, la primera ofrendada al universo, surgió la luz…


PEREGRINACIÓN de las danzas 2022

Por Tlacuilo Antonio:

Peregrinación 2022

El crisol está en el medio día, del segundo domingo de noviembre, en Tlatelolco, ahí se mezclan los sueños y los despertares. La vorágine de los que persiguen la redención, la paz, la guerra, el conocimiento, la identidad, el amor, la locura, la fe… la tradición. Mentes, corazones, los que andan, pero también los que cada año les miran desde las azoteas, desde los camellones, las aceras, la ventana del negocio donde trabajan; las señoras orgullosas de la raíz que nos es de todos, la raíz, que aunque ajena, no lo es tanto, es más ni es ajena, tan propia. Los fastidiados en los coches que sufren el trafical que provoca la peregrinación, pero ni tanto, ni tantos, muchos prenden el cel del face book live. El sefie del copiloto para el recuerdo, de esos, de los que duran los 10 likes. Día de sol otoñal, pleno pero grato. Este año el orden ansiado rinde frutos, aunque a muchos danzantes se les arrejuntan las prisas antes que todos sus danzantes. Las sahumadoras le van soplando a los carbones su trémula prisa, para que ya se termine que calentar el fogoncito pa´ consuelo del copal, aroma de la fe de la nación que nos ampara.

El caos tan nuestro tan precioso aunque a veces tan disruptivo y fastidioso pero no tanto, que qué tanto es tantito y menos si se puede vender alguito en la plaza de las culturas (“de las 3 caídas” como diría un taxista -no se si refería 1 al sitio de Tenochtitlan en 1521, 2 la matanza de Tlatelolco 1968, y al terremoto de 1985) plaza manchada de guerras de sangre y de flores.     

Ahí reunidos o reuniéndose u organizándose, ora sí que sobre la marcha. Andando y danzando para no hacer hoyo. Unos de galas con tremendos plumeros rayas plastas, luces grecas alegorías ciber mexicas otros de austera convicción o necesidad. Otros ni tanto ni menos. El bullicio de la plaza se va atenuando un poco en rezo, cantado y danzado o el zigzagiante paso de camino y las latas en su versión más remasterizada, ¿Será posible que se remasterice más?  La veneración cada vez más sofisticada y organizada a la LATA si con mayúsculas, es abrumadoramente evidente, la guerra florida, que ya sea con sangre, con canto o con danza, siempre tendrá el apelativo de florido, lo es ahora la guerra florida de las latas. Ahora ni el sol es suficiente para estirar el cuero del tambor de lata. Hace falta un tono más agudo, nunca se conforma esa necesidad de más y más decibelaje, que ahora la muestra de la guerra de las latas sobre el piso del camino y aun en el atrio, son las marcas de tizne de las fogatas de papeles que se usaron para calentar y calentar los cueros de los tambores, para que esa poética descripción desparezca ya “el ronco sonido del tambor” desaparecer a como de lugar el ronco sonido de los tambores, digo… pareciera… apariencias solo eso.

La primera peregrinación ya plenamente post pandemia se disfruta y se reciente. Todavía el año pasado se libró una batalla meritoria para que la peregrinación se realizara, pero no se logro entrar al atrio. Y digo se reciente por que hay un dejo de nostalgia por la memoria viva de estos dos años y medio.

El encuentro y el reencuentro, desencuentros seguramente. Los queridos y lo no tanto, las divisiones los intercambio de los ayoyotes sueltos, los que no son tan de qui ni tan de allá. Los que mantienen la esperanza de que su grupo sea la expresión más monolítica o al revés la versión más ecléctica. La moderación del selfie. Si curioso, pero desde mi perspectiva vi menos selfies al interior de la danza que en otras ocasiones quizás se esté moderando.

Los nuevos con el azoro de la mirada prístina el sentir virginal, de aquello que, aunque con los años se modula nunca desaparece del todo. Ese sentimiento de lo majestuoso de la devoción de la entrega de la fe.

El movimiento de la fe la esperanza y la pasión. De algo que nos viene de lejos en el tiempo, de algo que no del todo sabemos, pero pus lo entendemos a través de los sentires, la preservación de un legado, la persistencia de una identidad y el amor por la madre.

En el centro del universo.

En el centro del universo.

Ser danzante. Hasta hoy, tras un camino de largos años, me pregunto con sincera profundidad, que significa esto.

Como la gran mayoría de danzantes, he pasado por varias etapas o “pruebas” que la vida te impone para poder llegar hasta donde se nos tiene permitido. Soy un soldado más que se hace uno al momento de trazar el círculo de danza; no tengo palabra ni autoridad alguna, pero realmente ese anonimato ha sido tan significativo como satisfactorio, pues las pretensiones jerárquicas se han quedado fuera de mis objetivos, dando solamente cabida al aprendizaje.

Ayer danzamos en el populoso barrio de Chimalhuacán, Estado de México, lugar de tiempos antiguos, lugar de escudos.  Danza en honor a la Virgen de Guadalupe, Tonantzin-Tlalli-Coatlicue, venerable tierra, que acercándose su fiesta principal, tuvieron inicio las celebraciones en aquel lugar. “Fiesta chica”, como se suelen nombrar a algunas danzas, aunque en realidad, no hay fiesta chica, pues sea barrio, teocallis, la montaña  o el desierto, cada una lleva su mística, su singularidad y su gran investidura.

Sin embargo, en Chimalhuacán fue distinto; ningún turista como en el zócalo, atestado de güeros que cuelgan su cámara fotográfica en el pecho, listas para el “flachazo”. Aquí eran rostros morenos, cobrizos y con rasgos indígenas, pero mezclados con la urbanidad voraz de la Ciudad de México. Todos estaban contentos, pues la danza azteca estaba en su calle, en su espacio cotidiano. El altar de la Virgen contaba con ocho cuadros de la venerada morenita, además de dos Santo Niño de Atocha ataviados a la usanza conchera. Precario y hermoso, pues las miles de oraciones que se le han hecho a esas imágenes estuvieron presentes en todo momento.

Terminé cansada como nunca, pues me tocó la dura tarea de ofrendar la última danza en un momento crucial, ya que se estaba suscitando un connato de riña entre una docena de danzantes que habían llegado como invitados, contra nuestro general Cuauhtémoc Aranda. La situación estaba bastante álgida, a punto de los golpes, cuando de pronto se acercó hasta mí la capitana “Coneja” a decirme: “…El es Dios comadrita, armonice el  círculo con su energía y jálelos a todos a su danza…”. Entonces pasé al frente, con cara de niña asustada, preguntándome al mismo tiempo: “¿y ahora qué hago?, ¿Qué danza ejecuto?, ¿Cuál es la danza indicada para este momento?, y miraba los manoteos en aquella discusión, y miraba el círculo, a los danzantes que me esperaban para comenzar, los gritos, las exclamaciones…Solicite la danza de “fuego”, pues apenas alcancé a pensar: “fuego con fuego se apaga, tal vez se haga una llamarada más grande, pero si logramos armonizar nuestra fuerza, ellos son los que se tendrán que ir”.

Así que empezamos a danzar con una fuerza desbordante. En el transcurso de la ofrenda los contrarios decidieron irse; terminé cuando ellos se habían alejado por completo. La danza terminó ya entrada la noche, con un frío recalcitrante, aunque  a pesar de ello, el calor seguía encendido en el corazón, con una pregunta envuelta en llamas…¿Qué significa ser danzante?, porque conozco lo implícito, la obligación que conlleva estar en la tradición, la ofrenda, el rezo, la alabanza, la vida que se consagra a ella; sin embargo, lo misterioso en que se transforman esos pasos, esos cantos y esos rezos, nos llevan sin lugar a dudas a un camino siempre desconocido cuando se entrega la palabra, cuando la ceremonia llega a su fin, cuando vuelves a ser tal o cual persona, cuando esa ofrenda se alberga como todas las demás en tu corazón. Ser danzante es fuerza, es regocijo, pero sobre todo es la virtud de sabernos vivos, de habitar esta tierra…con cada gota de sudor, o el cansancio de los pies, nos recordamos una y otra vez que tenemos el maravilloso halo de la vida. Ser danzante es un recordatorio constante de la muerte. Ser danzante es andar un camino siempre inacabable e inabarcable. Ser danzante es agua y fuego…luz y oscuridad, porque somos humanos en la cotidianidad y casi santos al danzar…es llanto y nostalgia por el tiempo que pasa, bendito tiempo que te da el alma de guerrero, que te conecta con tu ser interno, con las ánimas que te antecedieron en el tiempo-espacio…

Tiempo, conocimiento y experiencia es una buena combinación para saber que en la vida las preguntas no se responden, sino solamente se viven y se descubren poco a poco, así que la pregunta seguirá en el aire, sin poder siquiera concretar ¿Qué significa ser danzante?…

Florjaguar.

21 de noviembre de 2010. Cd. De México.

Imagen autor: Pepe Lira. tomada del perfil de facebook de la autora del texto

EL FAMOSO GRUPO DEL AYOYOTE SUELTO

Los análisis sesudos del Ajolote

Por Tlacuilo

Ayer hubo una danza a la cual mi dueño no me llevó. Después de la esa danza, en el noche, él llegó muy sacado de onda, venía jodido porque antes hubo velada y al otro día la danza. Quiso balbucearme algo como lo suele hacer, ya que me toma como un confesor; claro porque yo ni digo nada o más bien no entiende mi lenguaje aunque yo si a él.

Pero le ganó el sueño y la tristeza, ni me echó de comer mi lirio, simplemente se dejó caer a un lado mío y se durmió.

Al otro día; se levantó modorro, buscó mi lirio en polvo y me echó unos gramitos. Luego mirándome comer el lirio se dirigió a mí y comenzó la confesión:

“Amanecí bien sacado de onda, Mi Axolote ¿Por qué crees?

Me corrieron de mi grupo. De mi tribu, de mi clan. Yo allí la neta me sentía de “peluches”. Porque la neta patineta que encontré una  familia, mi identidad; mi sangre misma. En la danza los “oclayos” miran profundo. En la danza nos “guachamos” hasta el alma, nos sentimos profundo, eran ya mis hermanos eran ya mi sangre, eran ya mis carnales.

Tú los sabes pinche Axolote, ya ves cuando te he llevado te das cuenta, como me pongo de contento y que me la paso hablando de ellos que a mi grupito lo tengo en mis oraciones, en mis cantos. Cuando va a haber danza me alboroto, me pongo bien loco de contento. 

-¿Y qué pasó?- Pregunto yo en mi idioma axolotesco y él como si adivinara mis burbujitas orales.

-Déjame te cuento lo que pasó mi Axolotius.

-A veces siento que me entiendes. Pero a ver continua –vuelvo a burbujearle…. 

La historia es esta: El jefe de mi tribu me hizo un juicio. Me quitaron mi cinta, mis plumas las que tanto me costó ganarme. Mi gran error fue ir a husmear por otros lados y conocer otras formas de danzar y que me corren gachamente.
Pero no hay tos, dijo el tísico. No hay fijón, dijo el ciego. Ahora seré de la conformidad del ayoyote suelto, de la liga de danzantes anónimos, independientes, anexos y conexos. Libre como las aves, guarache de mil caminos. Ajonjolí de muchos moles. Ofrenda de muchos altares. Canto de todos los cielos.

¡Fuera charros sindicales de la danza! ¡Danzantes independientes y liberales del mundo uníos! ¡Hasta la victoria siempre!

Pero ya en serio…. La neta me duele hasta al alma. Desterrado y humillado. Pero ¿Sabes que es lo que más me duele?  Que mi morra “la Xochiyaotl” Se quedó en el grupo y yo estoy fuera”.

Mientras decía esto, se le humedecieron sus ojos.

-No la vayas a contar a nadie. Eh? Mi Axolotius. Solo tú me comprendes, chingaos. Diciendo esto tomo su sonaja y comenzó un canto que dice:

Ayoyote suelto soy
Pluma que al viento
Dejo llevar mi color
Mi canto y aliento

Mi ágil huarache
Libre dibuja en el suelo
Los pasos de apache
Al compas del abuelo

Salero de varias mesas
Ajonjolí de mil moles
Colibrí con destreza
Que liba mil flores

Por los cuatro vientos
Va  mi canto y mi flor
Tomando los elementos
Con respeto y amor.

Ya canto el jilguero
Y  ya me retiro
El deber de guerrero
Me llama al camino.

Tlacuilo

Rostro y corazón

Intenta brotar una semilla de otra semilla o de otras semillas. El proyecto web de Rostro y corazón es continuidad de otros esfuerzos y a la vez tendrá su mérito y raíz propios. Es a la vez un buen pretexto de enlazar amistades y pasión que nos unen a varios. Amistad y hermandad que se da en el camino ritual de la danza. Pasión por la cultura nacional, búsqueda de un rostro afín y propio. Vale pues por un intento de comunicación entre los que, desde diferentes lugares, atuendos, historias, aproximaciones a la cultura nacional la fe o la filosofía, nos hermana o identifica el movimiento de cuerpo y conciencia en búsqueda de armonía con el país, el entorno y con nosotros

mismos.

Una breve historia:

RADIO:
Rostro y corazón nace como proyecto de difusión en mayo de 2007, cuando es seleccionado como proyecto radiofónico en 2006 en su convocatoria anual para proyectos de radio comunitaria, Radio Ciudadana (XHDTL 660 AM) perteneciente al Instituto Mexicano de la Radio Imer,

El 15 de mayo de 2007 iniciamos nuestras transmisiones

El equipo: Juan Anzaldo en la Producción General, Patricia Sánchez en la Conducción, José Antonio Cruz Tlacuilo en guion y conducción, Gabriela Carvajal también durante un tiempo en la conducción. En la asistencia Marco Antonio Baldovinos Ángeles Solano, Cirenia Celestino y Melissa Delmonth; José Luis Hernández Tlicoatl fue parte importante en el inicio del proyecto. y la colaboración del testimonio cotidiano del Jefe Felipe Aguila.

Octubre obtuvimos un reconocimiento por parte de la Feria de Medios Alternativos que organiza el Gdf.  

Rostro y Corazón transmitió 89 programas, solo en dos ocasiones se dejó de transmitir, el 25 de diciembre de 2007 a 2009

Dieron su palabra en el programa los diversos jefes de la danza de tradición, también, lideres o miembros de la llamada danza cultural o de mexicanidad, como miguel Ángel Mendoza, Izcaltecac y Arturo Meza vertieron parte de su pensamiento y palabra. En testimonios en su lugar de “trabajo ritual” o de visita en las instalaciones del Imer estuvieron: La generala Remedios Osorio; la generala Josefina García; el capitán Gabriel Hernández, quien presentó su libro de alabanzas; Manuel Rodríguez de la mesa de la cruz de la iluminación de Querétaro, Miguel Martínez, también jefe de Querétaro, Cruz Hernández, los hermanos Pineda, el jefe Ameyalzin…. La lista es larga y no quisiéramos dejar de lado a ninguno.

Durante casi dos años Rostro y Corazón intentó ser un enlace y un medio, digamos, una herramienta de comunicación de la danza.
Una mención de Agradecimiento a Patricia Sanches (+) quien fue fundamental y alma para este proyecto,  

REVISTA:
El proyecto fue en el año 2011 y 2012, con 4 revistas trimestrales. Con la participación activa y entusiasta de personas valiosas como Eugenio Esteves y el profesor Alfonso Sánchez, además de la colaboración en contenidos de personas como el jefe Gabriel Hernández Ramos o Sergio Labrada. Ambos ya en la Región del Misterio.  

TV internet

Durante el año 2015 rostro y corazón comenzó las transmisones de una serie de programas, siguiendo el modelo radiofónico con las secciones de entrevista y tema central, o la agenda y la danza sin fronteras o danza y sociedad, con la participación de Cirenia Celestino, Fabian Frías, Macuilxochitl Ponce y el que escribe en la conducción; Cristina Córdova, Frank, en la producción.
Tuvimos invitados de enorme presencia y jerarquía en la danza, jefes generales como: Guadalupe Hernández, Miguel Martínez, Rogelio Rosas, Rosita Maya Paulino Garnica, Miguel Ángel Pineda, Remedios Osorio y la jefa Urania.
así mismo hemos llevado a cabo ciclos y transmisiones que refrendan la apertura y diversidad con temas de la mexicayotl y el activismo cultural, como la fundación de Tenochtitlan en 2020, y los 500 años durante 2020 y 2021.


Ciclos de Cine de concheros
Han sido varios ciclos de Cine de concheros desde 2009, en 2012, 2020 y 2021. Con presencias notables y temas interesantes, Con el grato recuerdo de la conducción de Berenice Vargas (+) en los 2 más recientes

Producción Editorial

Con el sello editorial de Rostro y corazón, se han editado, además de las revistas antes mencionadas, los alabanceros mexicanos 1 y 2, los títulos de la autoría del que esto escribe, como La misión del Espinal (reediciones desde 2016), Semillas de la Noche(2021), el compilado de poesías de danzantes poetas Palabranzas (2012) y recientemente el compilado de varios autores, Los Rostros de la Resistencia (2021).     


La propuesta

Un sitio Web para la expresión diversa que mantenga el nicho en que nos hemos movido, es decir la danza de concheros, pero que se diversifique y se abra más a las expresiones culturales que tengan que ver con las múltiples raíces nativas que nos nutren, el activismo cultural y social que tiene que ver luego de 500 años ya no solo con la resistencia si no con las propuestas de construcción de nuevas o renovadas identidades.


Sean Pues Bienvenidos y esperamos su participación en este espacio comunitario. Sea a través de investigación opinión análisis, reporte de actividades o convocatorias de los diferentes calpullis mesas, o de ayoyotes sueltos. Dentro de la utopía y sabiendo que para estos proyectos uno desvía tiempo y recursos muy necesarios la vida ordinaria y trascendental, esperemos poder contribuir a la economía intergrupal, estamos abiertos a las propuestas y ser canal de difusión también de las actividades de trueque y de generación de recursos.

José Antonio Cruz Tlacuilo
Febrero de 2022, desde algún lugar en la nación Chichimeca del gran Xolotl.