EL ORIGEN DE LA DANZA

PRÓXIMAMENTE:
 De lo mítico e histórico; de lo arcaico, lo conchero, a la mexicanidad.
Compilado:
Fabián Frías; Alberto J. Coranguez; María Cristina Córdova Ugalde ; Isidro Jiménez Ramírez ; A. Rafael Flores Hernández, Michelle Leisky; Brenda Lili Sánchez “Xochiocelotl” y el compilador José Antonio Cruz Rodríguez.

Danza prehispánica.
(Fragmento  y adelanto)

Isidro Jiménez Ramírez

Zacatan, zacatan, zacatan 70 tan tan tan

    En la mitad del siglo XVI se transformaría todo de lo que era una cosmovisión, los rituales donde se incluían danzas (resultado de un acervo de siglos precedentes) va modificándose, mimetizándose y mezclándose entre las distintas prácticas de las etnias nativas. Lo nahua-ñhañhu lejos de diferenciarse como vertientes excluyentes en su historia, más bien se incluyen y se entrelazan al tiempo que desarrollan rasgos propios.71 Lo que seguiría entonces en el siglo XVI y XVII sería una mayor interacción con poblaciones purépechas y chichimecas, así como con la población llegada allende del mar (ibéricos y afroantillanos) junto a la gran cantidad de castas que surgirían en dicha sociedad estamentada.72 Esto respecto a lo que en su raíz concierne a la danza que ahora nosotros conocemos como azteca chichimeca.

   La costumbre de preservar la historia mediante pintura, canto y danza es evidente en los vestigios de los antepasados por lo que las danzas tradicionales son una forma de escritura etérea, conservada mediante el movimiento y la música. Su carácter colectivo es relevante al considerar quienes son en un principio sus cultivadores, o como se aprendieron, o de donde se tomaron, si las ‘enseñaron’ los frailes o son parte de una continuación, rasgo característico preservada en las sociedades indígenas que las conservan y les dan forma. Un variado acervo que se transmite y es recompuesto en la época novohispana.

   Es una característica de la época virreinal la gran cantidad de población indígena que la componía respecto a los españoles que la habitaban, una reconfiguración social en la segunda mitad del s. XVI y primera mitad del XVII,73 es el tiempo cuando en muchos saberes hubo una amalgama de conocimientos, costumbres y hábitos entre la sociedad que se desenvolvía en ese tiempo. La población indígena continua entre la adaptación y la resistencia, aunque para el periodo novohispano tardío el tono de su trato con los peninsulares se ha modificado respecto al inicio de la irrupción hispánica, pues ha dado lugar al resignificado de sus contenidos, los ha considerado, adaptado o evadido al tiempo que pertinaz se reitera la memoria de los antepasados.

   Considerar la procedencia de las danzas que conocemos como ‘azteca chichimeca’, respecto a sus formas coreográficas, pasa desde suponer que se debe a los frailes su inserción en los teatros de masas y como tal una procedencia de la península ibérica,74 hasta la cuantiosa cantidad de menciones sobre la afición y habilidad por la música y la danza que reconocieron los religiosos en los ‘naturales’, así como su decisión de auxiliarse de ello e intentar darle acaso una dirección discursiva.

    Al ver lo mucho que con ello era para su solaz y forma propia de venerar, decidieron «dejar que siguieran con ello» es lo que se menciona muchas veces, no señalan que «entonces les enseñaron a danzar», la situación nos lleva a plantear: ¿quiénes detentaban la habilidad para la danza, la música y la veneración religiosa mediante la misma?, ¿se distinguían acaso los frailes por ser excelentes danzantes?, ¿los españoles tenían interés en mostrarse como hábiles ejecutores de danzas y que fueran mejor o incluso tuvieran mayor su conocimiento en esa materia frente a la población nativa?…75

“‘Aunque muchas de estas danzas se hacían en honra de sus ídolos,’ [Joseph de] Acosta insiste que el »baile« para los indígenas es más bien un regocijo o placer y, por lo tanto, ‘no es bien quitárselas a los indios, sino procurar no se mezcle superstición alguna.’ […]

Conin La piedra que zumba

(fragmento)
Autor J. Alberto Coranguez

Quien abre el diálogo es el español, quien arguye que viene en nombre del gran rey de España don Carlos V, para recibir el sometimiento pacifico de los pobladores de esta tierra, y para que reciban la enseñanza del cristianismo, que conozcan a Cristo, crucificado para redimir a los hombres, su madre y dios padre, volteando a ver al fraile franciscano este levanta la cruz que lleva entre sus brazos. Conin y sus capitanes ni se inmutan. El cacique Otomí Mexici le responde en la propia lengua del español que ahí no conocen a nadie más que Conin, ni conocen más dioses que los suyos:  Otonteuctli, su primer numen; Edahi, señor del viento; Ekemaxi, Serpiente emplumada; Muye, señor de la lluvia; Okhwadapo, señor de las yerbas…el franciscano se persigna y dice que la herejía que les invade le condenara al infierno, que deben aceptar el bautizo como ya lo han aceptado muchos en Tenochtitlan y Michoacán en Cempoala y Tlaxcala.

El capitán de la expedición invasora les refiere que Moctezuma Huey Tlatoani de Tenochtitlan fue sometido, lo mismo que Cuauhtémoc y los señores de Michoacán, los señores de Tollocan, que todos los pueblos han reconocido como su señor al Rey del Sacro Imperio Romano Germánico, Rey de Castilla, Navarra y Aragón, poderoso señor que es reconocido por su generosidad a quienes le reconocen como su rey.

Conin responde que los señores de Tenochtitlan de Michoacán y otros pueblos, no han recibido a cambio nada del poderoso rey que dicen representar, solo destrucción, despojo, muerte, engaño y violaciones a sus mujeres, que Conin y su pueblo no son Cholula, Texcoco, Tlaxcala ni son Cempoala, si pretenden pasar por las tierras de Conin deben ofrecer un tributo o no podrán pasar por ahí, ni por ningún otro lado.

Ante estas palabras los aliados de Tlaxcala que acompañan la expedición española reaccionan ofendidos y piden atacar al enemigo casi desbordando a sus aliados españoles, por su lado los soldados españoles sueltan gritos reclamando a su capitán porque seguir hablando con esos perros indios herejes que no conocen al dios cristiano y amenazan levantando las espadas. Españoles y aliados se convierten en una masa nerviosa, los españoles vociferan, los indígenas aliados, tlaxcaltecas y Texcocanos al mando de su capitán Xicalchalchilmitl, gritan y emiten aullidos de guerra creando la atmosfera de guerra, un movimiento en falso desataría un verdadero infierno.

Conin levanta su mano derecha a lo alto con el puño cerrado y se mantiene largos momentos en esa posición  y su gente mostrando una férrea disciplina y orden no mueve un musculo, espera la señal de su capitán, la mano de Conin genera expectativas en sus interlocutores, Hernán Pérez de Bocanegra a su vez levanta ambas manos a la altura de los hombros  y hace señas a su gente ordenando que no se haga ningún movimiento, lo que aunado al gesto del jefe otomí desconcierta a la fuerza española y sus aliados, Conin ordena que se den pasos atrás y Hernández de Córdoba hace lo mismo.

Se levantan las banderas de uno y otro lado, la formación se compacta, se preparan los cañones españoles, y se ordena a un par de jinetes que hagan relinchar los caballos al mismo tiempo que se dispara uno de los cañones hacia un lado impactándose el proyectil produciendo una nube de polvo  en una ladera de las colinas que les rodean, ordena que de entre la tropa se adelanten con una decena de grandes perros que gruñen a la vista de los otomíes, y con las fauces escurriendo son detenidos por fuerte correas evitando que se lancen al ataque,  los españoles pretenden mostrar su fuerza antes de entrar en combate con la pretensión de intimidar a sus contrarios, esto les ha dado buenos resultados a tal grado que algunos pueblos se sometieron incondicionalmente ante estos demostraciones de ferocidad y poderío, que produjeron un comprensible miedo precedido por la incertidumbre de las presuntas profecías que  pronosticaron la destrucción del mundo conocido.

EL ORIGEN DE LA DANZA

(fragmentos)

CONIN “El que hace ruido”

J. Alberto Coranguez Patiño

(breve fragmento)

Es la primera semana de julio de 1531, en la planicie de Andamexey muy de mañana Conin y sus capitanes incluyendo a Hernán Pérez de Córdoba está a la espera de las señales de los chichimecas que anuncie la llegada de los intrépidos jefes de lo que se empieza a conocer como “la Gran Chichimeca”. Estos no se hacen esperar en el cerro más cercano en donde no hay vigías, se aparecen un grupo de guerreros chichimecas haciéndose notar con sus armas en la mano y con movimientos lentos depositan sus armas en el piso como señal de paz.

Es la señal de que se acercan los grandes jefes chichimecas Guamares, quienes se acercan parsimoniosamente, los jefes principales vienen por delante y a poca distancia dos decenas de Capitanes, todos han honrado su palabra y vienen desarmados, los anfitriones también están desarmados, son hombres valientes naturalmente unos y otros no vienen solos, sus contingentes a prudente no se dejan ver, pero están a la expectativa y en posición de entrar en combate si reciben la orden.

Las comitivas quedan frente a frente, Conin y los principales jefes chichimecas se conocen, en su calidad de Pochteca el “que hace ruido” ha comerciado con los chichimecas y su gente, ha entrado hasta el corazón del territorios de  los  guaxabanes, los sauzas y  los guamares puros, eso permite saber a los Chichimecas que hablarán con un hombre de palabra, saben sin duda que Conin evito la guerra con la expedición española con una estrategia exitosa y se hizo respetar, saben de la gran convocatoria que tiene el Pochteca Otomite, la prueba es que es precisamente Conin quien capitanea las numerosas fuerzas aliadas, incluyendo a los españoles que quedaron prácticamente en calidad de subordinados, Los Guamares no confían pero Conin les inspira respeto, eso es clave para dar a conocer su palabra y escuchar la palabra del que los convoca.

Conin abre la conversación y les da la bienvenida a grandes jefes chichimecas …Hogä ehe… agradece su aceptación para conocer la palabra de Conín y de dar a conocer la poderosa palabra chichimeca, hablan en lengua otomiana, los españoles se incomodan no entienden el dialogo y piden que les traduzcan lo dicho.

Habla el jefe Calpixtzin en tercera persona y dice ..antes de la llegada de los hombres blancos y barbados  los pueblos Nahñu y chichimecas podían vivir en paz, se respetaban y quien no respetaba era severamente castigado,  a la llegada del jōì´i taxi, todo ha cambiado, el horizonte se oscureció, las aves callaron, ya no hay alegría en los pueblos guamares, los blancos destruyen todo, por donde pasan ya no crece la hierba, separan a las familias, esclavizan a los hombres y hacen suyas a las mujeres, no respetan a los ancianos, despojan hasta de la comida a su paso, son como una plaga,  sabemos de un castilan llamado Ñuño con sus capitanes Pedro Almindez y Cristóbal de Oñate mataron indignamente  a señor de Michoacán, esclavizan hombres y se los llevan lejos, siguen avanzando y sabemos que llegaron al valle de Amajac que es territorio de los Tecos y andan por Nochistlán  y  Teocaltiche territorio de los Cazcanes, hombre blanco no es bienvenido, don Lobo pregunta  ¿señor Conin porque hace alianza con hombres blancos?

NO HEMOS DEJADO DE SER NEGROS

Lo llevamos en las venas
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Ventas por adelantado, solo por esta semana del 28 de septiembre al 5 de octubre de 2022. A un costo de 170 pesos, entregas en la ciudad de México, en estaciones del metro, una vez que salga a partir del 10 de octubre.
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EL ORIGEN DE LA DANZA historia y mito (CONVOCATORIA)

A investigadores, escritores, danzantes. 

Los invitamos a participar en el compilado de textos sobre el origen de la danza, de concheros, chichimeca, azteca, de conquista y en su vertiente de danza de mexicanidad. En una aproximación sobre los orígenes de dicha danza en cualesquiera de sus expresiones, sea este origen histórico, mítico o relatos de tradición oral o recreaciones posibles.  

Rostro y corazón

Intenta brotar una semilla de otra semilla o de otras semillas. El proyecto web de Rostro y corazón es continuidad de otros esfuerzos y a la vez tendrá su mérito y raíz propios. Es a la vez un buen pretexto de enlazar amistades y pasión que nos unen a varios. Amistad y hermandad que se da en el camino ritual de la danza. Pasión por la cultura nacional, búsqueda de un rostro afín y propio. Vale pues por un intento de comunicación entre los que, desde diferentes lugares, atuendos, historias, aproximaciones a la cultura nacional la fe o la filosofía, nos hermana o identifica el movimiento de cuerpo y conciencia en búsqueda de armonía con el país, el entorno y con nosotros

mismos.

Una breve historia:

RADIO:
Rostro y corazón nace como proyecto de difusión en mayo de 2007, cuando es seleccionado como proyecto radiofónico en 2006 en su convocatoria anual para proyectos de radio comunitaria, Radio Ciudadana (XHDTL 660 AM) perteneciente al Instituto Mexicano de la Radio Imer,

El 15 de mayo de 2007 iniciamos nuestras transmisiones

El equipo: Juan Anzaldo en la Producción General, Patricia Sánchez en la Conducción, José Antonio Cruz Tlacuilo en guion y conducción, Gabriela Carvajal también durante un tiempo en la conducción. En la asistencia Marco Antonio Baldovinos Ángeles Solano, Cirenia Celestino y Melissa Delmonth; José Luis Hernández Tlicoatl fue parte importante en el inicio del proyecto. y la colaboración del testimonio cotidiano del Jefe Felipe Aguila.

Octubre obtuvimos un reconocimiento por parte de la Feria de Medios Alternativos que organiza el Gdf.  

Rostro y Corazón transmitió 89 programas, solo en dos ocasiones se dejó de transmitir, el 25 de diciembre de 2007 a 2009

Dieron su palabra en el programa los diversos jefes de la danza de tradición, también, lideres o miembros de la llamada danza cultural o de mexicanidad, como miguel Ángel Mendoza, Izcaltecac y Arturo Meza vertieron parte de su pensamiento y palabra. En testimonios en su lugar de “trabajo ritual” o de visita en las instalaciones del Imer estuvieron: La generala Remedios Osorio; la generala Josefina García; el capitán Gabriel Hernández, quien presentó su libro de alabanzas; Manuel Rodríguez de la mesa de la cruz de la iluminación de Querétaro, Miguel Martínez, también jefe de Querétaro, Cruz Hernández, los hermanos Pineda, el jefe Ameyalzin…. La lista es larga y no quisiéramos dejar de lado a ninguno.

Durante casi dos años Rostro y Corazón intentó ser un enlace y un medio, digamos, una herramienta de comunicación de la danza.
Una mención de Agradecimiento a Patricia Sanches (+) quien fue fundamental y alma para este proyecto,  

REVISTA:
El proyecto fue en el año 2011 y 2012, con 4 revistas trimestrales. Con la participación activa y entusiasta de personas valiosas como Eugenio Esteves y el profesor Alfonso Sánchez, además de la colaboración en contenidos de personas como el jefe Gabriel Hernández Ramos o Sergio Labrada. Ambos ya en la Región del Misterio.  

TV internet

Durante el año 2015 rostro y corazón comenzó las transmisones de una serie de programas, siguiendo el modelo radiofónico con las secciones de entrevista y tema central, o la agenda y la danza sin fronteras o danza y sociedad, con la participación de Cirenia Celestino, Fabian Frías, Macuilxochitl Ponce y el que escribe en la conducción; Cristina Córdova, Frank, en la producción.
Tuvimos invitados de enorme presencia y jerarquía en la danza, jefes generales como: Guadalupe Hernández, Miguel Martínez, Rogelio Rosas, Rosita Maya Paulino Garnica, Miguel Ángel Pineda, Remedios Osorio y la jefa Urania.
así mismo hemos llevado a cabo ciclos y transmisiones que refrendan la apertura y diversidad con temas de la mexicayotl y el activismo cultural, como la fundación de Tenochtitlan en 2020, y los 500 años durante 2020 y 2021.


Ciclos de Cine de concheros
Han sido varios ciclos de Cine de concheros desde 2009, en 2012, 2020 y 2021. Con presencias notables y temas interesantes, Con el grato recuerdo de la conducción de Berenice Vargas (+) en los 2 más recientes

Producción Editorial

Con el sello editorial de Rostro y corazón, se han editado, además de las revistas antes mencionadas, los alabanceros mexicanos 1 y 2, los títulos de la autoría del que esto escribe, como La misión del Espinal (reediciones desde 2016), Semillas de la Noche(2021), el compilado de poesías de danzantes poetas Palabranzas (2012) y recientemente el compilado de varios autores, Los Rostros de la Resistencia (2021).     


La propuesta

Un sitio Web para la expresión diversa que mantenga el nicho en que nos hemos movido, es decir la danza de concheros, pero que se diversifique y se abra más a las expresiones culturales que tengan que ver con las múltiples raíces nativas que nos nutren, el activismo cultural y social que tiene que ver luego de 500 años ya no solo con la resistencia si no con las propuestas de construcción de nuevas o renovadas identidades.


Sean Pues Bienvenidos y esperamos su participación en este espacio comunitario. Sea a través de investigación opinión análisis, reporte de actividades o convocatorias de los diferentes calpullis mesas, o de ayoyotes sueltos. Dentro de la utopía y sabiendo que para estos proyectos uno desvía tiempo y recursos muy necesarios la vida ordinaria y trascendental, esperemos poder contribuir a la economía intergrupal, estamos abiertos a las propuestas y ser canal de difusión también de las actividades de trueque y de generación de recursos.

José Antonio Cruz Tlacuilo
Febrero de 2022, desde algún lugar en la nación Chichimeca del gran Xolotl.  

PEREGRINACIÓN de las danzas 2022

Por Tlacuilo Antonio:

Peregrinación 2022

El crisol está en el medio día, del segundo domingo de noviembre, en Tlatelolco, ahí se mezclan los sueños y los despertares. La vorágine de los que persiguen la redención, la paz, la guerra, el conocimiento, la identidad, el amor, la locura, la fe… la tradición. Mentes, corazones, los que andan, pero también los que cada año les miran desde las azoteas, desde los camellones, las aceras, la ventana del negocio donde trabajan; las señoras orgullosas de la raíz que nos es de todos, la raíz, que aunque ajena, no lo es tanto, es más ni es ajena, tan propia. Los fastidiados en los coches que sufren el trafical que provoca la peregrinación, pero ni tanto, ni tantos, muchos prenden el cel del face book live. El sefie del copiloto para el recuerdo, de esos, de los que duran los 10 likes. Día de sol otoñal, pleno pero grato. Este año el orden ansiado rinde frutos, aunque a muchos danzantes se les arrejuntan las prisas antes que todos sus danzantes. Las sahumadoras le van soplando a los carbones su trémula prisa, para que ya se termine que calentar el fogoncito pa´ consuelo del copal, aroma de la fe de la nación que nos ampara.

El caos tan nuestro tan precioso aunque a veces tan disruptivo y fastidioso pero no tanto, que qué tanto es tantito y menos si se puede vender alguito en la plaza de las culturas (“de las 3 caídas” como diría un taxista -no se si refería 1 al sitio de Tenochtitlan en 1521, 2 la matanza de Tlatelolco 1968, y al terremoto de 1985) plaza manchada de guerras de sangre y de flores.     

Ahí reunidos o reuniéndose u organizándose, ora sí que sobre la marcha. Andando y danzando para no hacer hoyo. Unos de galas con tremendos plumeros rayas plastas, luces grecas alegorías ciber mexicas otros de austera convicción o necesidad. Otros ni tanto ni menos. El bullicio de la plaza se va atenuando un poco en rezo, cantado y danzado o el zigzagiante paso de camino y las latas en su versión más remasterizada, ¿Será posible que se remasterice más?  La veneración cada vez más sofisticada y organizada a la LATA si con mayúsculas, es abrumadoramente evidente, la guerra florida, que ya sea con sangre, con canto o con danza, siempre tendrá el apelativo de florido, lo es ahora la guerra florida de las latas. Ahora ni el sol es suficiente para estirar el cuero del tambor de lata. Hace falta un tono más agudo, nunca se conforma esa necesidad de más y más decibelaje, que ahora la muestra de la guerra de las latas sobre el piso del camino y aun en el atrio, son las marcas de tizne de las fogatas de papeles que se usaron para calentar y calentar los cueros de los tambores, para que esa poética descripción desparezca ya “el ronco sonido del tambor” desaparecer a como de lugar el ronco sonido de los tambores, digo… pareciera… apariencias solo eso.

La primera peregrinación ya plenamente post pandemia se disfruta y se reciente. Todavía el año pasado se libró una batalla meritoria para que la peregrinación se realizara, pero no se logro entrar al atrio. Y digo se reciente por que hay un dejo de nostalgia por la memoria viva de estos dos años y medio.

El encuentro y el reencuentro, desencuentros seguramente. Los queridos y lo no tanto, las divisiones los intercambio de los ayoyotes sueltos, los que no son tan de qui ni tan de allá. Los que mantienen la esperanza de que su grupo sea la expresión más monolítica o al revés la versión más ecléctica. La moderación del selfie. Si curioso, pero desde mi perspectiva vi menos selfies al interior de la danza que en otras ocasiones quizás se esté moderando.

Los nuevos con el azoro de la mirada prístina el sentir virginal, de aquello que, aunque con los años se modula nunca desaparece del todo. Ese sentimiento de lo majestuoso de la devoción de la entrega de la fe.

El movimiento de la fe la esperanza y la pasión. De algo que nos viene de lejos en el tiempo, de algo que no del todo sabemos, pero pus lo entendemos a través de los sentires, la preservación de un legado, la persistencia de una identidad y el amor por la madre.

CONIN El que hace ruido

PRÓXIMANTE


PRÓLOGO (fragmento)
Llevo más de 3 décadas con una pertenencia a la danza de concheros, a veces de manera muy estrecha, otras un tanto contemplativa, pero el caso es que he visto que una necesidad fundamental de la danza es precisamente conocer del origen mítico ó histórico de esta tradición. En la tradición oral el origen está en la aparición de la cruz de la Iluminación y del señor Santiago en medio de una batalla allá en el cerro de Sangremal, lo que hoy es la ciudad de Querétaro,. Bbatalla entre los habitantes de esa región, naciones chichimecas como pames, guamares y jonaces, contra los españoles y aliados indígenas, entre ellos el señor de Nopala, Conin, principal de Jilotepec de la nación Otomí. En medio de lo más cruento del enfrentamiento sucede el milagro que convierte a los chichimecas al cristianismo y aceptan la cruz y se someten gritando “Él es Dios”, dando así comienzo a la tradición de la danza de los concheros, quienes utilizan esa frase en todo momento durante sus ceremonias y aun fuera de ellas. Es leyendo este precioso texto de Coranguez que aquel personaje mítico, nebuloso en los relatos escuetos del milagro, relatos en los que también los nombres de los protagonistas incluidos los jefes chichimecas Lobo y Coyote, son casi inexistentes, más lejanos y borrosos que Montañez y que el mismo Conin, en las letras de Coranguez, tienen personalidad, humanidad y palabra, si, palabra, esa que nos obsesiona en la danza, palabra si, oralidad virtuosa.


Este relato que tiene elementos de novela histórica por las inferencias bien documentadas del autor; nos pone evidencia del logro portentoso de Conin sí, pero aun de los derrotados chichimecas, el de la preservación no solo del bien más preciado: la sobrevivencia misma de la comunidad, sino de ciertas condiciones indispensables que algunos otros pueblos perdieron, como la preservación de rituales y saberes como se infiere, el de la danza conocida como de concheros.  Pero, además debido a la fina estrategia de Conin, cierto control jerárquico y la toma de decisiones.

 
Como decía líneas atrás. en el caso de los danzantes lo que nos ofrece Coranguez es jade precioso, para entender más nuestra danza, el valor poderoso que le viene desde la entereza moral de personajes como Conin o Lobo y Coyote.  Pero así mismo la estrategia de Conin es una gesta muy humana, que debiera interesar a cualquier mexicano que busque indagar la historia regional de la zona limítrofe entre la llamada Mesoamérica y Aridoamerica, y sobre todo, que este ejemplo regional vale mucho para entender la complejidad de la adaptación, la resistencia y el llamado sincretismo de México. No como un lastre sino como una estrategia rica, compleja y valiosa de la preservación de la cultura de un pueblo.



José Antonio Cruz Tlacuilo


NO HEMOS DEJADO DE SER NEGROS…

Autor: Alberto Coranguez

1.- La libertad

Es conmovedor recorrer un tramo de historia en México acercándonos a la inevitable fusión de múltiples culturas que ha dado como resultado, un mestizaje profundo, además una notoria amalgama genética entre lo más ancestral de la humanidad procedente de África, Europa y lo relativamente más joven de la población de Mesoamérica.

Una parte de la humanidad ha vivido por enésima vez la catástrofe; Esta vez fue el brutal sometimiento de los hombres de las costas de África y de los naturales de la entonces Nueva España  y por extensión de los territorio que serían colonias de España,  se trata de algo tremendo que fue un parte aguas para civilizaciones que no se conocían entre sí, hablamos de la trata de hombres  esclavizados sea africanos o naturales americanos para usarlos como mano de obra en una explotación inmisericorde, una historia nunca lo suficientemente contada.

Fue en las costas de uno y otro lado del inmenso océano Atlántico durante largos cuatro siglos, en donde se generó uno de los movimientos migratorios forzosos y despiadados más numerosos de la historia. Se estima que, en el transcurso de esos 400 años, una cantidad aproximada de veinticinco millones de cautivos, un número que se considera sólo con base en los registros legales, sin contar el tráfico ilegal de pobladores africanos, hombres, mujeres, niñas y niños fueron obligados a vivir la traumática experiencia de un viaje infernal e interminable.

Daniel Vidart hace un planteamiento en su trabajo “Negros bozales y negros criollos”

La “cacería” y apresamiento de esclavos tuvo lugar en las cercanías de los puertos de San Luis y Gores (Senegal), Boni y Nueva Calabar (Guinea), Elmira, Cabinda, Loango y Benguela (Angola), situados en el Atlántico. Lo mismo sucedió con los residentes relativamente próximos a Capetown (Ciudad del Cabo) y Sofala (Mozambique)

En el caso mexicano están claramente identificados los negros minas (sudaneses), mandingas (guineo-sudaneses islamizados), Congos, benguelas, angolas y mozambiques (localizados en el área de las lenguas y culturas bantús), existe un largo catálogo de nombres que deben ser purgados de su grafía imprecisa y, de paso, ubicados en el cuadro somático y cultural respectivo, dado que no se sabe si correspondían a denominaciones tribales, comarcales o locales o si eran producto de una errónea escritura derivada, a su vez, de una incorrecta dicción –o audición– del originario nombre africano.

La llegada de los primeros hombres de tez negra en la Nueva España, se realizó de manera simultánea a la guerra de conquista, sabemos que Hernán Cortes trajo entre su tropa a Juan Garrido, un esclavo africano, cristianizado en Portugal, que en 1519 contaba con 39 años de edad y con la experiencia de sus andanzas en la conquista de Puerto Rico y Cuba, logró sobrevivir a la encarnizada guerra de destrucción de Tenochtitlan y después de esa catástrofe para los naturales derrotados, al fallecer Pedro Garrido su dueño, el esclavo quedo en libertad, pero no recibió de la corona ningún reconocimiento por sus servicios y murió en la pobreza y en el anonimato.

Como parte de los acontecimientos de dicha guerra de conquista se registra la captura en junio  del año de 1520 en Zultépec, (“cerro de las codornices” localizada en  Calpulalpan, Tlaxcala),  de los miembros de una caravana integrada por más de 50 españoles y unos  350 indígenas aliados, esclavos negros africanos y mulatas, todos ellos  provenientes de la Villa Rica de la Vera Cruz que trasladaba valores y oro que Hernán Cortés quería mantener seguros,  era un grupo que llegó con Pánfilo de Narváez que traía entre otros encargos la consigna de colonizar.

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LOS ROSTROS DE LA RESISTENCIA

LOS ROSTROS DE LA RESISTENCIA
Por: José Antonio  Cruz Tlacuilo

El sabio verdadero:
Es cuidadoso y guarda la tradición.
Suya es la sabiduría trasmitida, él es quien la enseña, sigue la verdad, no deja de amonestar.

Hace sabios los rostros ajenos, hace a los otros tomar una cara, los hace desarrollarla.
Les abre los oídos, los ilumina.
Es maestro de guías, les da su camino, de él uno depende.
Pone un espejo delante de los otros, los hace cuerdos, cuidadosos; hace que en ellos aparezca una cara.
Se fija en las cosas, regula su camino, dispone y ordena.
Aplica su luz sobre el mundo
TOLTECA:
Artista, discípulo, abundante, múltiple, inquieto. El verdadero artista: capaz, se adiestra, es hábil; dialoga con su corazón, encuentra las cosas con su mente.
El verdadero artista todo lo saca de su corazón;
obra con deleite, hace las cosas con calma, con tiento,
obra como un tolteca, compone cosas, obra hábilmente, crea; arregla las cosas, las hace atildadas, hace que se ajusten.
El torpe artista: obra al azar, se burla de la gente,
opaca las cosas, pasa por encima del rostro de las cosas,
obra sin cuidado, defrauda a las personas, es un ladrón 1

A los mexicanos nos encantan las máscaras, pero poco entendemos en la actualidad la no mascara, ósea el rostro verdadero, las máscaras son para disimular, para el teatro antropocósmico, mientras el trabajo por generar un rostro autentico aún está en proceso. Hacemos el carnaval y las máscaras son los espejos de la desavenencia e incluso de la proyección. Finalmente, en un pueblo con siglos de colonia la máscara es la sobrevivencia a través de la simulación. En cambió la no máscara los rostros son forjados. En el caso de las naciones mesoamericanas, el rostro era el espejo pulido, labrado con esmero, creado desde el trabajo, la pasión, el deleite y el amor, dicho en palabras toltecas “aquello que viene del corazón”. El hombre con dignidad, con rostro verdadero es casi ya un accidente prodigioso.

La máscara engaña y aun esa sabiduría tolteca, tan sencilla se ha vuelto una máscara, lo “tolteca” en estos tiempos de mercadotecnia new age, también suele ser máscara estrambótica que con el acento chamánico tan en boga, desdibuja el rostro humano en equilibrio con el ser social, con la comunidad, con la naturaleza, como lo demuestran las enseñas del huehutlahtolli. Este nuevo “tolteca” new age, suele buscar lo sobre humano, lo mágico, lo sobrenatural y por lo tanto, lo especial, la perfección individual con dotes y particularidades exclusivas.

Pero aun en estos tiempos, hay rostros verdaderos de esa definición tolteca, hay rostros pulidos labrados con esmero, reflejo de la pasión de corazones. En el campo, en la ciudad. Los luchadores sociales, los que defienden el patrimonio cultural de la comunidad, los que luchan contra el despojo de los pueblos, esos que dicen “alguien lo tiene que hacer”, los curanderos que aun no queriendo la vida y la razón de sus pueblos los llevan a lo inevitable, no persiguen el don subiendo montañas o en ceremonias chamánicas trascendentales, el don es la comunidad, la cultura y en su persona su trabajo constante, la convicción, el camino de corazón, incluso el sufrimiento, el designio mágico, venido de la necesidad del clan, el don inscrito desde los antepasados, las ánimas. Lo mismo los creadores, forjadores de cantos, los que labran, los que escriben, los que conservan y enseñan la danza. En buena medida su rostro es el espejo de la comunidad y en ellas se refleja, de ahí la máxima zapatista mandar obedeciendo, Ramona es un ejemplo maravilloso de un rostro que aun escondido tras el pasamontaña era luminoso por que traía el trabajo propio y el reflejo de su comunidad.

Los rostros de las resistencias en las sublevaciones indígenas que han quedado en el imaginario la historia y la metáfora, el mito, son personas que llevaron o tomaron la acción de guiar un encargo colectivo, bien podríamos decir que estos rostros al final son la imagen de la lucha de un pueblo, aunque sean de una persona, en realidad no solo son ellos y al final son el icono de lo que el pueblo aspira, es, imagina y emplea. Paradigma Cuauhtémoc, que bien sigue siendo luz de muchos en muchas circunstancias, desde la recreación del mito de la entrega pura, hasta la metáfora astronómica de la puesta del sol, y más aún, de la luz encarnada en la imagen solar que se oculta al atardecer de una nación. O bien el ánima poderosa que guía las manos de curanderas como Pachita o los jefes concheros curanderos. Bien también como pegamento identitario de los despatriados de la antigua mítica y post moderna Áztlan sea Califastlan o Texastlan.

El rostro de Zapata, su mirar, independientemente de su valor personal, es rostro de la convicción y el dolor de un pueblo oprimido pero digno.

Otros rostros no menos luminosos, pero si menos conocidos como el de Tenamaztle encarnan también, la historia más negada aún, la de las comunidades alejadas o “menos civilizadas”, como los chichimecas, los rostros más anónimos aun de mulatos y cimarrones que fueron también muy activos en sublevaciones y alzamientos contra el esclavismo e independencia. Rostros controvertidos como los de Connin que negociaron que buscaron el beneficio estratégico de las alianzas para la sobrevivencia de sus clanes y mantener vivos sus costumbres. Los rostros los corazones como el de Kanec y sus mitos controvertidos, del delirio mesiánico, a la realidad de la sublevación contra la opresión o acaso el martirio como única posibilidad de salvación contra el esclavismo.

Pero el rostro de la resistencia sigue vivo, reside en esa raíz que sobrevive en el asfalto de las ciudades y da flores agrestes, y en los caminos que comunican con las comunidades, veredas y chozas en la mitad de las reservas donde han quedado las poblaciones que resguardan esos patrimonios, tangibles naturales e intangibles culturales.
Los rostros de la resistencia también, son los del resguardo y expansión de la riqueza cultural como la de la danza de los concheros que , asume cuando en necesario el origen antiguo, y salta el estigma del catolicismo y se asume como azteca, chichimeca o el genérico indio , y  se proyecta más allá de si mismo y su danza a encarnar el rostro de lo que pudo haber sido el esplendor de la danzas prehispánicas, y  después de haber tomado el atrio, recientemente sigue con esa si conquista, de tomar espacios públicos, los arqueológicos y simbólicos de la resistencia. 

Porque la sangre llama y convoca esa lucha por la identidad negada, se vuelca poderosa aunque con sus vicisitudes y surgen esos rostros, se van puliendo y van formando comunidad. Ella la mujer indígena, aún sin la lengua nativa  aun sin la tierra, es la resistencia más persistente, ella carga la más pesada de las opresiones, no por nada uno de los adjetivos más obscenamente clasistas y racistas, es el de gata, chacha, criada; las trabajadoras domésticas son casi en su totalidad de origen recientemente indígena. Y digo recientemente por lo evidente, porque su generación migrante suele ser más nueva, pero, ¿Cuántos de nosotros tenemos una madre o la abuela que vino del campo a la ciudad? y con orgullo decimos, que haciendo tal o cual de estas actividades nos sacó adelante.  Pero ellas como las artesanas, las cocineras de tlacoyos y las barrenderas son al mismo tiempo, las que mantienen vigente el amor sutil casi negado, casi silente por los orígenes y son las que con sus modos mantienen la fe y el respeto por lo sagrado, por los mayores, esos de los cuales venimos; aquellos merecidos por la penitencia de los dioses, el rostro más negado, pero al mismo tiempo el que más ha cuidado el rostro verdadero, lo cual se nos llena la boca de decir orgullosos, que la madre o la abuela pobre que tuvimos, nos inculcó valores y aunque no lo digamos con esas palabras, nos dio un rostro. 

1 Códice Florentino, traducción: Miguel León Portilla



Introducción del libro los Rostros de la Resistencia editado en el marco de la conmemoración de los 500 años de la toma de Tenochtitlan, en al año de 2021.

Libro aun disponible, en 160 pesos.
Portada del Libro los rostros de la Resistencia. Ed. Rostro y Corazón, y ed. Ce Acatl.

Oda imposible para Chalma

Por: Tlacuilo

Chalma es la cueva de la tribu errante cansada sedienta hambrienta,

Es la oportunidad de la derrota digna y del triunfo humilde.

Chalma es el portento de los que pegan piedras de tezontle con argamasa de pobreza.

Es el caos más sutil, la hierba y flor agreste salida en medio de una grieta de concreto.

Chalma es lumbrera y vela titilando en el viento nocturno, en medio de los desamparos

Es refugio de los luceros que son paridos en la brega de la vida.

Chalma es el equilibrio más precario posible entre la esperanza, la resignación y la alegría más natural.

Es raíz metida hasta lo más profundo de la historia de los hombres y mujeres, que charlaron con los dioses con la espina del sacrifico metida en el cuerpo ofrendado,

para ser merecedores.